El mallorquín dice que no está en condiciones físicas de jugar “con las máximas garantías”, y el número dos del mundo anuncia que sufre una artritis postraumática
Sin margen alguno de transición, el circuito se ha trasladado a la tierra batida –ya hay acción en Houston, Marrakech, Estoril, Charleston y Bogotá– y el terreno empieza inclinado para los tenistas españoles. A la ausencia de Garbiñe Muguruza, que este lunes anunció que no competirá hasta después del verano, por decisión personal, se añaden ahora las de Rafael Nadal y Carlos Alcaraz, que este martes comunicaron que no disputarán el Masters 1000 de Montecarlo. El mallorquín, de 36 años, todavía no está listo para reaparecer después de dos meses y medio en la reserva por una lesión en el psoas ilíaco, mientras el desgaste de la gira norteamericana sobre cemento ha hecho mella en la columna y la mano izquierda del murciano.
“Aún no me encuentro preparado para competir al más alto nivel, por lo que no podré jugar en uno de los torneos más importantes de mi carrera. Lamentablemente aún no me encuentro en condiciones de jugar con las máximas garantías y continúo mi proceso de recuperación y preparación, esperando volver pronto a la competición”, transmitió Nadal a través de una nota. El campeón de 22 grandes, que desde que sufriera el percance físico en el Open de Australia ha descendido 12 puestos en el ranking, del segundo al decimocuarto, comenzó a pelotear hace un mes, pero considera que sería precipitado volver en el Principado (a partir del domingo) y postergará su reaparición hasta que no exista ningún riesgo de recaída de su dolencia muscular, traicionera.
