El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que sus tropas resistieron un ataque «a gran escala» de las fuerzas ucranianas en la región oriental de Donetsk, aumentando las especulaciones de que Kyiv lanzará pronto una contraofensiva de primavera que podría cambiar el curso del conflicto.
Tanto Ucrania como Rusia han emprendido intensas campañas de información para influir en la opinión pública y engañar a sus oponentes sobre sus planes de batalla.
El anuncio de este lunes por parte de Rusia no fue una excepción: El ejército ruso afirmó en un comunicado haber matado a 250 ucranianos y destruido vehículos blindados utilizados en el asalto, pero aportó escasas pruebas.
Un portavoz de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Bohdan Senyk, dijo a CNN que Ucrania «no tiene información» sobre una supuesta «ofensiva a gran escala» en Donetsk.
Moscú es conocido por hacer afirmaciones infladas sobre las pérdidas ucranianas. CNN no ha podido verificar la afirmación de forma independiente.
En una publicación en su canal oficial de Telegram, el Ministerio dijo que el asalto tuvo lugar en «cinco secciones del frente en la dirección sur de Donetsk».
El ministerio afirmó que el objetivo de la operación ucraniana era «romper» las defensas rusas en lo que consideraba «la zona más vulnerable del frente».
En el momento del ataque, el general ruso de alto rango Valery Gerasimov «se encontraba en uno de los puestos avanzados de mando y control».
